El informe PISA: un toque de atención
Pese a los complacientes mensajes de nuestras autoridades educativas ministeriales ("Estamos cerca de la media y en el lugar que nos corresponde") tras el último informe PISA, su coordinador, Andreas Schleicher, dice que "es incuestionable que los alumnos españoles quedan muy atrasados respecto a los países con mejores resultados de la OCDE". ¿A quién hacemos caso? ¿A los analistas ministeriales -y sus intelectuales orgánicos- o a Schleicher?
FUENTE El País Digital
17/12/2007
Si bien es cierto que nuestro sistema educativo está lejos de ser un desastre y que mucho ha avanzado desde el inicio de la democracia, habría que adoptar medidas drásticas si queremos salir de la mediocridad en la evaluación de ciencias y de la bochornosa bajada en comprensión lectora. El sistema educativo lo que hace es privilegiar a los ya privilegiados educativamente. Por eso, en aquellos países cuyos padres y madres del alumnado tienen mayor nivel educativo se obtienen sistemáticamente mejores resultados. Lo malo de este tipo de explicación es que a veces conduce a pensar que la única opción sensata es esperar a que los futuros padres y madres eleven sus niveles educativos. A esto se añade la contundencia empírica de que los informes PISA han detectado una gran estabilidad en sus seis años de existencia. Sin embargo, esto no quiere decir que las cosas no puedan cambiar. De hecho, Finlandia, el país líder en estos informes, era de lo más mediocre en los años ochenta -no existía el PISA pero había evaluaciones internacionales de matemáticas-. A lo largo de los noventa Finlandia optó por un sistema educativo comprehensivo e integrador -se puede ver más en el excelente artículo de Javier Melgarejo en el número extraordinario de Revista de Educación de 2006-. Polonia es otro ejemplo de país que, sin ser tan exitoso como Finlandia, ha optado por evitar segregaciones escolares tempranas avanzando considerablemente entre el informe de 2000 y el de 2003. Nuestros pésimos resultados en comprensión lectora -corroborados en el estudio internacional PIRLS con alumnos de nueve años- son fácilmente comprensibles en una escuela, especialmente la secundaria, que rara vez va más allá del libro de texto -el cual ni siquiera se llega a leer en su totalidad- y de la cultura (sic) de los apuntes. Tenemos bibliotecas escolares -muchas de ellas excelentes- y escasas bibliotecas públicas, por regla general, todas ellas infrautilizadas. ¿Para qué leer si todo está ya en los apuntes, si no se incentiva la actitud investigadora, si no se promueven dentro del aula escenarios deliberativos en los que intercambiar opiniones informadas? Como mucho se leen libros en la asignatura de Lengua, lecturas más bien orientadas hacia la reverencia por la literatura culta que hacia la creación de un público lector consumidor de libros. La prensa escrita apenas se utiliza en nuestra docencia y así nos va tanto a la ciudadanía como al estudiantado. No es extraño que más de un profesor, al ver las preguntas del PISA, considere que obtenemos muy buenos resultados teniendo en cuenta el cómo y el qué se enseña. La Educación Secundaria Obligatoria (ESO) -de donde proceden los alumnos que responden al informe PISA- se ha convertido en una suerte de travesía del desierto entre la primaria y el bachillerato -y así parece que la considera la reciente Ley de Orgánica de Educación-. Muchos profesores no han aceptado la mezcolanza de alumnos de distinto nivel de rendimiento en los centros de secundaria y consideran que en la ESO no hay nada que hacer: las mieles de los verdaderos aprendizajes quedan para el bachillerato. Sin embargo, la mejora pasa por conseguir una educación de calidad para todos, sin exclusiones. Incomprensiblemente, la sociedad española ha tolerado la existencia de unos profesores de secundaria carentes de una formación previa como docentes -salvo que entendamos por tal la falsedad del Certificado de Capacitación Pedagógica-. Una vez más Ortega tenía razón: España es el problema, Europa la solución. Ha de llegar el espacio europeo de educación superior para que, por fin, nuestros futuros profesores de secundaria esgriman un título de máster que les habilite para el ejercicio de la docencia (técnicas pedagógicas, conocimiento de la organización escolar, etcétera). La consolidación de equipos docentes en nuestra enseñanza pública es una misión casi imposible. ¿En cuántos centros tenemos más de un 30% de interinos? ¿Cómo va a implicarse quién sabe que al año siguiente y al otro y al siguiente vagará de centro en centro? En la privada, especialmente en la concertada, este problema parece resuelto. Sin embargo, pese a su singular privilegio de escolarizar al alumnado procedente de las mejores familias, parece incapaz de contribuir a elevar el porcentaje de estudiantes de alto nivel: en España están en los niveles 5 y 6 (los dos más altos) el 4,8% del total de estudiantes frente al 20,9% de Finlandia -en la evaluación de ciencias en ambos casos-. Justamente este bajo porcentaje es una de las causas de nuestra mala posición internacional. Parece que los informes PISA no nos quieren dar disgustos más serios y no se prevé un estudio monográfico sobre los aprendizajes de lenguas extranjeras. De momento, sólo se centran en comprensión lectora, matemáticas y ciencias.Autor: Rafael Feito (profesor de Sociología de la Educación en la Universidad Complutense de Madrid
lunes, 17 de diciembre de 2007
miércoles, 5 de diciembre de 2007
Examen a la educación secundaria Informe PISA 2006
REPORTAJE: El nivel de comprensión lectora de los alumnos españoles de 15 años sufre el mayor descenso de la OCDE - La inversión condiciona pero no es definitiva
Fuente: EL Pais.es
J. A. AUNIÓN - Madrid - 05/12/2007
El estudio de referencia sobre los sistemas educativos del mundo desarrollado vuelve a arrojar malos resultados para España, que retrocede en lectura y se estanca en la mediocridad en ciencias y matemáticas
Todas las matizaciones serán necesarias para analizar los resultados de los alumnos de 15 años en el Informe PISA 2006, pero el primer dato frío es que España es el país que más ha bajado su nivel de lectura respecto a informes anteriores, de 581 puntos de media a 561, lo que le deja en el puesto 35 de 57 países, por detrás de Luxemburgo, Portugal, Italia o Eslovaquia, que habían obtenido hasta ahora peores resultados. Se trata de una bajada de 20 puntos, la mayor entre los 37 países que también se evaluaron en 2003. Esta bajada, además, evidencia la falta de capacidad para entender lo que se lee, y que además puede estar lastrando los resultados en las otras competencias que mide la comparación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha evaluado a sus 30 países miembros y otros 27.
La inversión pública en Educación sigue por debajo de la media de la OCDE
Tampoco se avanza ni en matemáticas ni en ciencias, que vuelven a dejar España en el mismo puesto mediocre -"En la media", insiste el Ministerio de Educación- que en los informes de 2000 y 2003. En matemáticas, con 480 puntos, están muy cerca de la media de la OCDE (484), pero son cinco puntos menos que en 2003. Y en ciencias, materia en la que se ha centrado el estudio de 2006 (a ella se ha dedicado la mayor parte de las pruebas), ha obtenido 488 puntos, mientras la media de la OCDE ha sido de 491. También se confirman las enormes diferencias de resultados entre las 10 comunidades autónomas que han presentado más alumnos a las pruebas de PISA para tener datos comparables. Hay diferencias de hasta 47 puntos, en el caso de lectura entre La Rioja (492) y Andalucía (445).
La bajada española en lectura -se mide la capacidad para entender, usar y analizar textos- se enmarca dentro de una media internacional que también ha bajado, pero hay países que han conseguido subir, algunos espectacularmente, como Corea del Sur (22 puntos más) y que la media no ha bajado tanto como la puntuación de España. El propio Ministerio de Educación español lo ha asumido como un "problema" y como la "asignatura pendiente" para toda la sociedad, en palabras de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera.
El catedrático de Psicología de la Universidad de La Laguna Juan Eugenio Jiménez está investigando precisamente estos problemas de lectura pero yendo al origen, cuando los niños aprenden a leer a escribir en primaria. Aún no se atreve a dar un diagnóstico, pero apunta dos problemas: la invasión de los medios electrónicos "deja la lectura en un segundo plano" y la enseñanza en los primeros cursos de primaria, clave en este proceso, "como conlleva más trabajo, se les deja a los profesores menos experimentados", asegura.
Pero la pregunta es por qué no sólo no han mejorado los resultados de los alumnos, sino que han retrocedido tremendamente en lectura. Aún no se le puede echar la culpa a la nueva ley de educación -que establece media hora diaria de lectura obligatoria en primaria-, aprobada casi al mismo tiempo que los alumnos hacían las pruebas de PISA 2006. Y aunque es cierto que los informes PISA aseguran que el contexto socioeconómico del alumno es lo que más condiciona sus resultados, también se ha demostrado que los mejores sistemas educativos consiguen atenuar esos factores y elevar la media, como Taiwan.
De ese modo, la responsable de políticas sociales del PP, Ana Pastor, le echa la culpa a la ley educativa aprobada a principios de los noventa por el PSOE, porque ha acabado con el esfuerzo, dijo. Algunos expertos, sin embargo, creen que en lo que concierne a las leyes educativas, lo peor han sido los vaivenes de las últimas décadas, sin un acuerdo de Estado, con dos leyes del PSOE y otra del PP que no se llegó a aplicar, aunque en el fondo, el esquema no ha cambiado con ninguna de ellas. "La manera de mejorar los resultados estaría ligada a los contenidos, a las metodologías de trabajo en el aula y a la formación de los profesores. Quizá esto último es lo más problemático en el sistema español", asegura Jaime Rivière, profesor Sociología de la Universidad de Salamanca.
Precisamente el profesorado es parte del éxito de uno de los países que vuelve a quedar en lo más alto de PISA y sigue mejorando: Finlandia. El país escandinavo acumula un primer y dos segundos puestos en las tres disciplinas. Y su secreto no es sólo una buena selección del docente, sino la libertad que tiene para aplicar los contenidos, según la ministra de educación finlandesa, Sari Sarkomaa, informa Adrián Soto.
La falta de inversión es otra de las críticas recurrentes. Aunque en los últimos años se ha recuperado un poco, la inversión pública española en educación sigue por debajo de la media de la OCDE, con un 4,3% frente a un 5,4%. Pero de nuevo, los expertos y PISA aseguran que más allá de una inversión adecuada, lo más importante es cómo se invierta. Francesc Pedró, asesor de educación de la OCDE, asegura que habría que preguntarse si lo que se enseña es lo adecuado, si los docentes disponen de la capacitación, las condiciones y los incentivos adecuados para hacerlo bien. El sociólogo Mariano Fernández Enguita se pregunta por qué tendría que haber mejorado la educación en los últimos años: "Lenta pero consistentemente, el horario y el calendario escolares se acortan, los directores no pueden dirigir y los centros y profesores no están sometidos a responsabilidad alguna por hacerlo bien o hacerlo mal".
Tanto Enguita como Pedró se quejan además de que haya que esperar a PISA, cada tres años, para tener datos sobre los resultados de los alumnos, en muchos casos, por la falta de colaboración de las comunidades autónomas. La ministra Cabrera aseguró que las pruebas de diagnóstico en primaria y secundaria que establece la nueva ley educativa paliarán este problema, además de alabar los programas puestos recientemente en marcha contra el fracaso escolar. En cualquier caso, muchos expertos, incluido Pedró, respaldan la explicación ministerial de que la educación española no está mal teniendo en cuenta su punto de partida y su progresión en los últimos 30 años.
Fuente: EL Pais.es
J. A. AUNIÓN - Madrid - 05/12/2007
El estudio de referencia sobre los sistemas educativos del mundo desarrollado vuelve a arrojar malos resultados para España, que retrocede en lectura y se estanca en la mediocridad en ciencias y matemáticas
Todas las matizaciones serán necesarias para analizar los resultados de los alumnos de 15 años en el Informe PISA 2006, pero el primer dato frío es que España es el país que más ha bajado su nivel de lectura respecto a informes anteriores, de 581 puntos de media a 561, lo que le deja en el puesto 35 de 57 países, por detrás de Luxemburgo, Portugal, Italia o Eslovaquia, que habían obtenido hasta ahora peores resultados. Se trata de una bajada de 20 puntos, la mayor entre los 37 países que también se evaluaron en 2003. Esta bajada, además, evidencia la falta de capacidad para entender lo que se lee, y que además puede estar lastrando los resultados en las otras competencias que mide la comparación internacional de la Organización para la Cooperación y el Desarrollo Económico (OCDE), que ha evaluado a sus 30 países miembros y otros 27.
La inversión pública en Educación sigue por debajo de la media de la OCDE
Tampoco se avanza ni en matemáticas ni en ciencias, que vuelven a dejar España en el mismo puesto mediocre -"En la media", insiste el Ministerio de Educación- que en los informes de 2000 y 2003. En matemáticas, con 480 puntos, están muy cerca de la media de la OCDE (484), pero son cinco puntos menos que en 2003. Y en ciencias, materia en la que se ha centrado el estudio de 2006 (a ella se ha dedicado la mayor parte de las pruebas), ha obtenido 488 puntos, mientras la media de la OCDE ha sido de 491. También se confirman las enormes diferencias de resultados entre las 10 comunidades autónomas que han presentado más alumnos a las pruebas de PISA para tener datos comparables. Hay diferencias de hasta 47 puntos, en el caso de lectura entre La Rioja (492) y Andalucía (445).
La bajada española en lectura -se mide la capacidad para entender, usar y analizar textos- se enmarca dentro de una media internacional que también ha bajado, pero hay países que han conseguido subir, algunos espectacularmente, como Corea del Sur (22 puntos más) y que la media no ha bajado tanto como la puntuación de España. El propio Ministerio de Educación español lo ha asumido como un "problema" y como la "asignatura pendiente" para toda la sociedad, en palabras de la ministra de Educación, Mercedes Cabrera.
El catedrático de Psicología de la Universidad de La Laguna Juan Eugenio Jiménez está investigando precisamente estos problemas de lectura pero yendo al origen, cuando los niños aprenden a leer a escribir en primaria. Aún no se atreve a dar un diagnóstico, pero apunta dos problemas: la invasión de los medios electrónicos "deja la lectura en un segundo plano" y la enseñanza en los primeros cursos de primaria, clave en este proceso, "como conlleva más trabajo, se les deja a los profesores menos experimentados", asegura.
Pero la pregunta es por qué no sólo no han mejorado los resultados de los alumnos, sino que han retrocedido tremendamente en lectura. Aún no se le puede echar la culpa a la nueva ley de educación -que establece media hora diaria de lectura obligatoria en primaria-, aprobada casi al mismo tiempo que los alumnos hacían las pruebas de PISA 2006. Y aunque es cierto que los informes PISA aseguran que el contexto socioeconómico del alumno es lo que más condiciona sus resultados, también se ha demostrado que los mejores sistemas educativos consiguen atenuar esos factores y elevar la media, como Taiwan.
De ese modo, la responsable de políticas sociales del PP, Ana Pastor, le echa la culpa a la ley educativa aprobada a principios de los noventa por el PSOE, porque ha acabado con el esfuerzo, dijo. Algunos expertos, sin embargo, creen que en lo que concierne a las leyes educativas, lo peor han sido los vaivenes de las últimas décadas, sin un acuerdo de Estado, con dos leyes del PSOE y otra del PP que no se llegó a aplicar, aunque en el fondo, el esquema no ha cambiado con ninguna de ellas. "La manera de mejorar los resultados estaría ligada a los contenidos, a las metodologías de trabajo en el aula y a la formación de los profesores. Quizá esto último es lo más problemático en el sistema español", asegura Jaime Rivière, profesor Sociología de la Universidad de Salamanca.
Precisamente el profesorado es parte del éxito de uno de los países que vuelve a quedar en lo más alto de PISA y sigue mejorando: Finlandia. El país escandinavo acumula un primer y dos segundos puestos en las tres disciplinas. Y su secreto no es sólo una buena selección del docente, sino la libertad que tiene para aplicar los contenidos, según la ministra de educación finlandesa, Sari Sarkomaa, informa Adrián Soto.
La falta de inversión es otra de las críticas recurrentes. Aunque en los últimos años se ha recuperado un poco, la inversión pública española en educación sigue por debajo de la media de la OCDE, con un 4,3% frente a un 5,4%. Pero de nuevo, los expertos y PISA aseguran que más allá de una inversión adecuada, lo más importante es cómo se invierta. Francesc Pedró, asesor de educación de la OCDE, asegura que habría que preguntarse si lo que se enseña es lo adecuado, si los docentes disponen de la capacitación, las condiciones y los incentivos adecuados para hacerlo bien. El sociólogo Mariano Fernández Enguita se pregunta por qué tendría que haber mejorado la educación en los últimos años: "Lenta pero consistentemente, el horario y el calendario escolares se acortan, los directores no pueden dirigir y los centros y profesores no están sometidos a responsabilidad alguna por hacerlo bien o hacerlo mal".
Tanto Enguita como Pedró se quejan además de que haya que esperar a PISA, cada tres años, para tener datos sobre los resultados de los alumnos, en muchos casos, por la falta de colaboración de las comunidades autónomas. La ministra Cabrera aseguró que las pruebas de diagnóstico en primaria y secundaria que establece la nueva ley educativa paliarán este problema, además de alabar los programas puestos recientemente en marcha contra el fracaso escolar. En cualquier caso, muchos expertos, incluido Pedró, respaldan la explicación ministerial de que la educación española no está mal teniendo en cuenta su punto de partida y su progresión en los últimos 30 años.
viernes, 30 de noviembre de 2007
¿Qué Comunidades Autónomas son la más aplicadas?
Fuente:ibercampus.es
El informe PISA 2006 -hecho a estudiantes de 15 años- revela grandes cambios según las Comunidades Autónomas respecto al anterior estudio del 2003. Mientras que para entonces catalanes y castellanoleoneses lideraban la clasificación española, en esta ocasión los primeros han perdido once puntos, situándose a la cola nacional.
29 de noviembre de 2007
Actualmente las siete primeras Comunidades son Castilla y León, La Rioja, Navarra, Cantabria, Asturias, Galicia y País Vasco. De hecho, Castilla y León y La Rioja obtienen una puntuación considerable ya que superan en puntos a Eslovenia y a Alemania y Reino Unido. Tal y como reconoce el Periodico.com, el análisis comparado entre países europeos y comunidades autónomas españolas permite situar a Castilla y León y La Rioja por encima de Alemania; a Aragón, por delante de Suiza; a Navarra, en el nivel de Austria; a Asturias, de la mano de Irlanda, y a Galicia, más arriba que Suecia. Los rendimientos del alumnado del País Vasco son equiparables a los Francia, y los del sistema educativo catalán, a los de Islandia. Andalucía rivaliza con Portugal.
España logra idénticos resultados, siempre en el ámbito de la cultura científica de los escolares de 15 años, que Eslovaquia y Lituania, y muy similares a los de EEUU y Noruega. La mayor parte de los países de la UE nos aventajan, con las excepciones de Italia, Portugal, Grecia y Rumanía.
En cuanto al índice de alumnos con un nivel alto de excelencia, España se queda sólo en un 5%. Destaca en ello sobre todo Navarra y La Rioja, que doblan la media nacional. Sin embargo, Catalunya obtiene sólo un 4%.
Por último cabe destacar que no todas las comunidades aparecen en esta listado ya que, como es el caso de Madrid, no han querido ser evaluadas individualmente
El informe PISA 2006 -hecho a estudiantes de 15 años- revela grandes cambios según las Comunidades Autónomas respecto al anterior estudio del 2003. Mientras que para entonces catalanes y castellanoleoneses lideraban la clasificación española, en esta ocasión los primeros han perdido once puntos, situándose a la cola nacional.
29 de noviembre de 2007
Actualmente las siete primeras Comunidades son Castilla y León, La Rioja, Navarra, Cantabria, Asturias, Galicia y País Vasco. De hecho, Castilla y León y La Rioja obtienen una puntuación considerable ya que superan en puntos a Eslovenia y a Alemania y Reino Unido. Tal y como reconoce el Periodico.com, el análisis comparado entre países europeos y comunidades autónomas españolas permite situar a Castilla y León y La Rioja por encima de Alemania; a Aragón, por delante de Suiza; a Navarra, en el nivel de Austria; a Asturias, de la mano de Irlanda, y a Galicia, más arriba que Suecia. Los rendimientos del alumnado del País Vasco son equiparables a los Francia, y los del sistema educativo catalán, a los de Islandia. Andalucía rivaliza con Portugal.
España logra idénticos resultados, siempre en el ámbito de la cultura científica de los escolares de 15 años, que Eslovaquia y Lituania, y muy similares a los de EEUU y Noruega. La mayor parte de los países de la UE nos aventajan, con las excepciones de Italia, Portugal, Grecia y Rumanía.
En cuanto al índice de alumnos con un nivel alto de excelencia, España se queda sólo en un 5%. Destaca en ello sobre todo Navarra y La Rioja, que doblan la media nacional. Sin embargo, Catalunya obtiene sólo un 4%.
Por último cabe destacar que no todas las comunidades aparecen en esta listado ya que, como es el caso de Madrid, no han querido ser evaluadas individualmente
miércoles, 28 de noviembre de 2007
Siete de cada diez profesores de Primaria y Secundaria creen que la educación empeora
El 73,2% de los profesores de Primaria y Secundaria piensan que la educación ha empeorado en los últimos años y el 39,4% cree que en el futuro la situación seguirá por los mismos derroteros. Sólo el 11,1% advierte un panorama mejor que en años anteriores. Más de la mitad de los encuestados (54,1) no espera que la enseñanza actual se adapte a las demandas de futuro y sólo un 18,2% está convencido de que sí lo hará.
FUENTE ABC Periódico Electrónico S.A. 27/11/2007
Autor: Milagros Asenjo
En cuanto a nuestra situación con respecto a la Unión Europea (UE), tres de cada cinco docentes consideran que el sistema educativo español es peor o mucho peor que el del resto de la UE. Por el contrario, sólo un tercio del alumnado tiene esa visión tan negativa.Los datos proceden de un estudio patrocinado por el área educativa de la Fundación Hogar del Empleado (Fuhem), que ha sido realizado por el Instituto de Evaluación entre 861 docentes de 38 centros públicos, privados y concertados de la Comunidad de Madrid. Elena Martín, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y coautora del informe indicó en la presentación del mismo que si bien los indicadores utilizados no son los mismos en todas las comunidades, los resultados de la investigación son extrapolables, especialmente a las grandes áreas urbanas.
FP, LAS MÁS VALORADA Bajo el título «La opinión del profesorado sobre la calidad de la Educación 2007», el estudio desvela la opinión de profesores, padres y alumnos sobre cuestiones como la situación de la educación, los valores en la escuela, los referentes para los alumnos o la indisciplina.
Las respuestas son comparadas con las que se obtuvieron en un estudio similar realizado en 2001. En la valoración de las distintas etapas educativas, sólo la Formación Profesional (FP) aumenta el porcentaje de estimación positiva y pasa del 53,6% en 2001 al 55,5% en 2007. El tramo con mayor apreciación descendente es el Bachillerato, que baja del 54,3% al 46,3%. Educación Secundaria Obligatoria (ESO) ocupa el último lugar (29,4%) y también desciende, ya que en el anterior barómetro fue valorada positivamente por el 32,2% del profesorado. Educación Infantil se mantiene como las más apreciada (78,7%), seguida de Primaria (58,2%).
Según la directora del área educativa de la Fundación Hogar del Empleado, Charo Díaz Yubero, estos datos se deben en gran parte a que el profesorado de ESO no tiene a veces la formación suficiente para enfrentarse a un alumnado muy diverso y mucho más complejo que en otras etapas. Los datos de FP le llevaron a afirmar que estos estudios han dejado de ser la «hermana pobre de la Educación Secundaria postobligatoria».
Los datos sobre convivencia escolar deparan que un 67% de quienes responden a las encuestas considera que en los tres últimos años últimos años los conflictos han aumentado. El 87% entiende que se deberían tomar medidas «más duras» contra el comportamiento de ciertos alumnos.
Otro aspecto destacado del estudio se refiere a la valoración social de los profesores. La gran mayoría de ellos no se sienten respaldados por la sociedad (88,2%) ni por la Administración (75,8%), Pese a estos índices, ocho de cada diez aseguran que no cambiarían de profesión.
Los factores que más influyen en la calidad de la enseñanza son mayoritariamente para los profesores su preparación (94,8%), el orden y la disciplina en el centro (90,2%) y la acción coordinada de profesores y familia (90,1%), que comparte preferencias con la existencia de un equipo directivo eficaz.
Un apartado que parece ofrecer resultados contradictorios corresponde a la satisfacción que los maestros sienten frente a sus alumnos. El 83,1% dice estar satisfecho con la relación que mantiene con ellos, lo que a primera vista parece chocar con su defensa del orden y a la disciplina. Según las redactoras del documento. «Todo aparece indicar que la disrupción y la indisciplina difusa perturban más a los docentes que la actitudes puntuales de indisciplina».
ESCOLARIZAR A MINORÍAS Entre los aspectos que menos les satisfacen, los profesores destacan la falta de interés del alumno (60%) y el ambiente de estudio que se respira en los centros, que sólo complace al 44,9% de los entrevistados.
¿Y qué medios proponen para mejorar la educación? Cambiarían los medios de que disponen los centros y mejorarían la atención a la diversidad. Así, el 75,4% de los profesores están de acuerdo o muy de acuerdo con que haya alumnos inmigrantes en su clase; sólo el 2,8% está en desacuerdo y un 21,8% se muestra indiferente. Una situación similar se produce al enjuiciar la presencia de alumnos con discapacidad en el aula. Más de la mitad de las respuestas (59,5%) dicen que están de acuerdo o muy de acuerdo con recibir a estos alumnos; el 28,4% es indiferente y el 14,1% está en desacuerdo o muy en desacuerdo con acoger a escolares discapacitados en su clase.
La formación en valores y la Educación para la Ciudadanía están presentes en la investigación, de cuyos datos se desprende que uno de cada cuatro docentes está en desacuerdo con la nueva asignatura, En concreto, el 21,1% de los profesores de la escuela pública y el 21,9% de la privada o concertada son contrarios a la materia.
Finalmente, los profesores (94,6%) y los alumnos (94,6%) piensan en mayor proporción que los padres 93,1%) que la familia es el factor más influyente en la educación de los hijos, antes que la escuela.La inmensa mayoría del profesorado (91,5%) entiende que la educación moral del alumnado es responsabilidad de todos los profesores.
FUENTE ABC Periódico Electrónico S.A. 27/11/2007
Autor: Milagros Asenjo
En cuanto a nuestra situación con respecto a la Unión Europea (UE), tres de cada cinco docentes consideran que el sistema educativo español es peor o mucho peor que el del resto de la UE. Por el contrario, sólo un tercio del alumnado tiene esa visión tan negativa.Los datos proceden de un estudio patrocinado por el área educativa de la Fundación Hogar del Empleado (Fuhem), que ha sido realizado por el Instituto de Evaluación entre 861 docentes de 38 centros públicos, privados y concertados de la Comunidad de Madrid. Elena Martín, profesora de la Universidad Autónoma de Madrid y coautora del informe indicó en la presentación del mismo que si bien los indicadores utilizados no son los mismos en todas las comunidades, los resultados de la investigación son extrapolables, especialmente a las grandes áreas urbanas.
FP, LAS MÁS VALORADA Bajo el título «La opinión del profesorado sobre la calidad de la Educación 2007», el estudio desvela la opinión de profesores, padres y alumnos sobre cuestiones como la situación de la educación, los valores en la escuela, los referentes para los alumnos o la indisciplina.
Las respuestas son comparadas con las que se obtuvieron en un estudio similar realizado en 2001. En la valoración de las distintas etapas educativas, sólo la Formación Profesional (FP) aumenta el porcentaje de estimación positiva y pasa del 53,6% en 2001 al 55,5% en 2007. El tramo con mayor apreciación descendente es el Bachillerato, que baja del 54,3% al 46,3%. Educación Secundaria Obligatoria (ESO) ocupa el último lugar (29,4%) y también desciende, ya que en el anterior barómetro fue valorada positivamente por el 32,2% del profesorado. Educación Infantil se mantiene como las más apreciada (78,7%), seguida de Primaria (58,2%).
Según la directora del área educativa de la Fundación Hogar del Empleado, Charo Díaz Yubero, estos datos se deben en gran parte a que el profesorado de ESO no tiene a veces la formación suficiente para enfrentarse a un alumnado muy diverso y mucho más complejo que en otras etapas. Los datos de FP le llevaron a afirmar que estos estudios han dejado de ser la «hermana pobre de la Educación Secundaria postobligatoria».
Los datos sobre convivencia escolar deparan que un 67% de quienes responden a las encuestas considera que en los tres últimos años últimos años los conflictos han aumentado. El 87% entiende que se deberían tomar medidas «más duras» contra el comportamiento de ciertos alumnos.
Otro aspecto destacado del estudio se refiere a la valoración social de los profesores. La gran mayoría de ellos no se sienten respaldados por la sociedad (88,2%) ni por la Administración (75,8%), Pese a estos índices, ocho de cada diez aseguran que no cambiarían de profesión.
Los factores que más influyen en la calidad de la enseñanza son mayoritariamente para los profesores su preparación (94,8%), el orden y la disciplina en el centro (90,2%) y la acción coordinada de profesores y familia (90,1%), que comparte preferencias con la existencia de un equipo directivo eficaz.
Un apartado que parece ofrecer resultados contradictorios corresponde a la satisfacción que los maestros sienten frente a sus alumnos. El 83,1% dice estar satisfecho con la relación que mantiene con ellos, lo que a primera vista parece chocar con su defensa del orden y a la disciplina. Según las redactoras del documento. «Todo aparece indicar que la disrupción y la indisciplina difusa perturban más a los docentes que la actitudes puntuales de indisciplina».
ESCOLARIZAR A MINORÍAS Entre los aspectos que menos les satisfacen, los profesores destacan la falta de interés del alumno (60%) y el ambiente de estudio que se respira en los centros, que sólo complace al 44,9% de los entrevistados.
¿Y qué medios proponen para mejorar la educación? Cambiarían los medios de que disponen los centros y mejorarían la atención a la diversidad. Así, el 75,4% de los profesores están de acuerdo o muy de acuerdo con que haya alumnos inmigrantes en su clase; sólo el 2,8% está en desacuerdo y un 21,8% se muestra indiferente. Una situación similar se produce al enjuiciar la presencia de alumnos con discapacidad en el aula. Más de la mitad de las respuestas (59,5%) dicen que están de acuerdo o muy de acuerdo con recibir a estos alumnos; el 28,4% es indiferente y el 14,1% está en desacuerdo o muy en desacuerdo con acoger a escolares discapacitados en su clase.
La formación en valores y la Educación para la Ciudadanía están presentes en la investigación, de cuyos datos se desprende que uno de cada cuatro docentes está en desacuerdo con la nueva asignatura, En concreto, el 21,1% de los profesores de la escuela pública y el 21,9% de la privada o concertada son contrarios a la materia.
Finalmente, los profesores (94,6%) y los alumnos (94,6%) piensan en mayor proporción que los padres 93,1%) que la familia es el factor más influyente en la educación de los hijos, antes que la escuela.La inmensa mayoría del profesorado (91,5%) entiende que la educación moral del alumnado es responsabilidad de todos los profesores.
martes, 27 de noviembre de 2007
Profesora Sustituta de Matemática
Al fin! después de un mes sin profesora de matemáticas, los alumnos de nuestro instituto cuentan desde hoy con una profesora que sustituye a Mariel, de baja por enfermedad. No sabemos si ha sido fruto de la carta escrita por el AMPA a la delegación de Educación o si tocaba. ¿Recuperarán un mes de clases perdidas? El no cubrir bajas ¿es una estrategia más para desprestigiar a la enseñanza pública?.
lunes, 26 de noviembre de 2007
¿Le importa a alguien nuestro nivel educativo?
FUENTE El País Digital
26/11/2007
Autor: Cayetano López (catedrático de la UAM y director adjunto del CIEMAT)
Sabemos, gracias a los informes PISA y otros estudios similares, que el nivel educativo de nuestros jóvenes en el tramo de educación secundaria se sitúa entre los últimos de los países de la OCDE en materias que se consideran básicas para su maduración intelectual, en particular matemáticas y lengua.
En el mismo sentido cabe entender otros indicadores como el número de repetidores en ESO y Bachillerato. Entiéndase, el nivel medio de nuestros jóvenes ha mejorado considerablemente respecto del de épocas en las que los alumnos con el título de bachillerato eran una minoría; y las diferencias entre los que tienen mejores calificaciones y los que las tienen peores no son elevadas, si las comparamos con el resto de los países analizados. El sistema educativo español ha sido eficaz en dotar de un nivel mínimo a todos los estudiantes de secundaria, con independencia de su procedencia social o territorial, pero muy poco eficaz en estimular a los mejores de ellos, en proporcionarles medios para que avancen en la medida de sus posibilidades y no se sientan sumergidos y arrastrados por la mediocridad general. Y no olvidemos que los resultados de los estudios del tipo PISA dependen de las prestaciones de estos últimos (del mismo modo que los premios Nobel, la innovación tecnológica o los descubrimientos que abren nuevos campos del conocimiento). Ante esta situación de medianía generalizada se hacen diagnósticos sobre lo que ocurre en nuestras escuelas y se intenta buscar remedios. Normalmente, se piensa en modificaciones en la estructura de los centros de enseñanza, desde los planes de estudios a las pautas de actividad docente, el encuadre de los alumnos en grupos siguiendo tal o cual criterio, o nuevas técnicas y actitudes del profesorado que incorporen una atención más personalizada según gustos y aptitudes. Sin embargo, pienso que todos estos esfuerzos, meritorios como son, e imprescindibles, tendrán poco éxito porque hay fuerzas profundas en la sociedad española que militan en dirección contraria. En nuestra sociedad, los estudiantes con capacidad, motivación y ganas de estudiar no tienen el menor incentivo. Todo les induce a ocultar esas cualidades y no desarrollarlas, mientras que gozan de un ambiente más receptivo los que son ingeniosos a la hora de evitar el esfuerzo en la escuela y consiguen esquivar o ignorar las tareas que proponen los profesores. No es infrecuente que los padres de un muchacho estudioso se preocupen por los posibles inconvenientes que éste pueda sufrir si se conocen sus buenas notas, mientras que es más infrecuente que se preocupen por lo contrario. Todos los mensajes que los jóvenes reciben del entorno social, y especialmente de quienes más influencia tienen sobre ellos, van en el sentido de jalear las actitudes que se asocian tradicionalmente al pillo, al que se "fuma" las clases, al que hace "chuletas" o consigue puntuaciones que no merece. Cuando un cantante con gran predicamento sobre los jóvenes cuenta en televisión que este tipo de conductas es lo propio de esa edad y que él (o ella) así lo hacían en sus tiempos, y que les ha ido divinamente en la vida sin dar golpe en la escuela o el instituto, están reduciendo a escombros los esfuerzos de miles de profesores. Y quien dice cantantes, dice también deportistas, actores, presentadores u otros personajes con presencia pública (cada cual puede hacer su lista particular) que se muestran solidarios y hasta entusiastas con conductas poco recomendables en términos de aprovechamiento escolar. En resumen, personas que ejercen una enorme fascinación sobre las mentes más jóvenes, y con frecuencia se convierten en ejemplos a imitar, proponen justamente el modelo de comportamiento en la escuela que garantiza el fracaso en cualquier evaluación de nivel académico. Yo he escuchado a un locutor de radio, no especialmente insensato, reírle las gracias a un chico que contaba cómo evitar el aburrimiento de estudiar algo tan absurdo como matemáticas y otras materias, "pues claro, chaval, eso es lo que hemos hecho todos a tu edad", decía, mientras un coro de risas cariñosas de otras personas presentes en el estudio, igualmente sensatas, acompañaba estas palabras. Así, el chico en cuestión se sentía importante y justificado en su conducta, y recibía la complicidad nada menos que de personas admirables que habían triunfado en la vida. Por cierto, la palabra "chaval" se suele utilizar siempre en contextos de comprensión y justificación de conductas supuestamente típicas de la adolescencia o juventud, nunca en contextos negativos o reprobables (como quemar mendigos o apalear inmigrantes, en cuyo caso se habla de "menores" o "adolescentes") así que cuando esa palabra aparece ya puede saberse que, sea cual sea la acción que se comente, contiene una indicación para justificarla o incluso aplaudirla. Lo frecuente es que los "chavales" se ufanen de sus trucos y habilidades para no estudiar, y sean "comprendidos" por los adultos en una actitud de halago que en realidad oculta la falta de confianza en las capacidades y en la responsabilidad de los más jóvenes. Por el contrario, resulta un poquito embarazoso, incluso cargante, el chico o la chica (normalmente no "chaval") estudioso, trabajador e intelectualmente inquieto. Nuestra sociedad, sobre todo en los ámbitos con más glamour juvenil o en los que se quiere dar una imagen desenfadada que se asocia a lo juvenil, prefiere la astucia del aprovechado a la inteligencia o al esfuerzo del buen estudiante. En estas circunstancias, ¿cómo extrañarse de que nuestros alumnos obtengan calificaciones mediocres en los estudios comparativos de ámbito internacional? Es más popular, y no sólo entre los amigos del barrio, el estudiante que hace gala de ignorar los más elementales conceptos del cálculo o un léxico que vaya más allá de media docena de términos de jerga supuestamente juvenil, que aquel que ha conseguido cierta destreza en matemáticas o en lenguaje. ¿Qué pueden hacer miles de profesores que se esfuerzan en inculcar a sus alumnos el gusto por el saber, o legiones de sesudos expertos ministeriales que debaten cómo mejorar la situación, ante unos minutos de convincente y desenfadada disuasión por parte de personajes públicos admirados por los jóvenes? Se puede y se debe estudiar la organización de la escuela en Finlandia o Japón, que son casos de países con un envidiable nivel educativo, pero quizá las mayores diferencias estén fuera de la escuela y no dentro. En esos países, por poner un ejemplo, es sencillamente inimaginable la sola idea de copiar en un examen, mientras que sabemos que esa actividad ha generado entre nosotros una pujante industria que suscita la admiración de la sociedad adulta. Quizá muchas de las personas que contribuyen, en muchos casos sin proponérselo, a la buena conciencia de los aprovechados, se les llame "chavales" o de otro modo, confrontadas a los resultados no del todo admirables de nuestro sistema educativo, se muestren preocupadas y comprendan su trascendencia, pero no acierten a establecer relación alguna con lo que dicen cuando hablan de "otras" cosas, como por ejemplo lo muy divertido que es ser joven y no dar golpe.
26/11/2007
Autor: Cayetano López (catedrático de la UAM y director adjunto del CIEMAT)
Sabemos, gracias a los informes PISA y otros estudios similares, que el nivel educativo de nuestros jóvenes en el tramo de educación secundaria se sitúa entre los últimos de los países de la OCDE en materias que se consideran básicas para su maduración intelectual, en particular matemáticas y lengua.
En el mismo sentido cabe entender otros indicadores como el número de repetidores en ESO y Bachillerato. Entiéndase, el nivel medio de nuestros jóvenes ha mejorado considerablemente respecto del de épocas en las que los alumnos con el título de bachillerato eran una minoría; y las diferencias entre los que tienen mejores calificaciones y los que las tienen peores no son elevadas, si las comparamos con el resto de los países analizados. El sistema educativo español ha sido eficaz en dotar de un nivel mínimo a todos los estudiantes de secundaria, con independencia de su procedencia social o territorial, pero muy poco eficaz en estimular a los mejores de ellos, en proporcionarles medios para que avancen en la medida de sus posibilidades y no se sientan sumergidos y arrastrados por la mediocridad general. Y no olvidemos que los resultados de los estudios del tipo PISA dependen de las prestaciones de estos últimos (del mismo modo que los premios Nobel, la innovación tecnológica o los descubrimientos que abren nuevos campos del conocimiento). Ante esta situación de medianía generalizada se hacen diagnósticos sobre lo que ocurre en nuestras escuelas y se intenta buscar remedios. Normalmente, se piensa en modificaciones en la estructura de los centros de enseñanza, desde los planes de estudios a las pautas de actividad docente, el encuadre de los alumnos en grupos siguiendo tal o cual criterio, o nuevas técnicas y actitudes del profesorado que incorporen una atención más personalizada según gustos y aptitudes. Sin embargo, pienso que todos estos esfuerzos, meritorios como son, e imprescindibles, tendrán poco éxito porque hay fuerzas profundas en la sociedad española que militan en dirección contraria. En nuestra sociedad, los estudiantes con capacidad, motivación y ganas de estudiar no tienen el menor incentivo. Todo les induce a ocultar esas cualidades y no desarrollarlas, mientras que gozan de un ambiente más receptivo los que son ingeniosos a la hora de evitar el esfuerzo en la escuela y consiguen esquivar o ignorar las tareas que proponen los profesores. No es infrecuente que los padres de un muchacho estudioso se preocupen por los posibles inconvenientes que éste pueda sufrir si se conocen sus buenas notas, mientras que es más infrecuente que se preocupen por lo contrario. Todos los mensajes que los jóvenes reciben del entorno social, y especialmente de quienes más influencia tienen sobre ellos, van en el sentido de jalear las actitudes que se asocian tradicionalmente al pillo, al que se "fuma" las clases, al que hace "chuletas" o consigue puntuaciones que no merece. Cuando un cantante con gran predicamento sobre los jóvenes cuenta en televisión que este tipo de conductas es lo propio de esa edad y que él (o ella) así lo hacían en sus tiempos, y que les ha ido divinamente en la vida sin dar golpe en la escuela o el instituto, están reduciendo a escombros los esfuerzos de miles de profesores. Y quien dice cantantes, dice también deportistas, actores, presentadores u otros personajes con presencia pública (cada cual puede hacer su lista particular) que se muestran solidarios y hasta entusiastas con conductas poco recomendables en términos de aprovechamiento escolar. En resumen, personas que ejercen una enorme fascinación sobre las mentes más jóvenes, y con frecuencia se convierten en ejemplos a imitar, proponen justamente el modelo de comportamiento en la escuela que garantiza el fracaso en cualquier evaluación de nivel académico. Yo he escuchado a un locutor de radio, no especialmente insensato, reírle las gracias a un chico que contaba cómo evitar el aburrimiento de estudiar algo tan absurdo como matemáticas y otras materias, "pues claro, chaval, eso es lo que hemos hecho todos a tu edad", decía, mientras un coro de risas cariñosas de otras personas presentes en el estudio, igualmente sensatas, acompañaba estas palabras. Así, el chico en cuestión se sentía importante y justificado en su conducta, y recibía la complicidad nada menos que de personas admirables que habían triunfado en la vida. Por cierto, la palabra "chaval" se suele utilizar siempre en contextos de comprensión y justificación de conductas supuestamente típicas de la adolescencia o juventud, nunca en contextos negativos o reprobables (como quemar mendigos o apalear inmigrantes, en cuyo caso se habla de "menores" o "adolescentes") así que cuando esa palabra aparece ya puede saberse que, sea cual sea la acción que se comente, contiene una indicación para justificarla o incluso aplaudirla. Lo frecuente es que los "chavales" se ufanen de sus trucos y habilidades para no estudiar, y sean "comprendidos" por los adultos en una actitud de halago que en realidad oculta la falta de confianza en las capacidades y en la responsabilidad de los más jóvenes. Por el contrario, resulta un poquito embarazoso, incluso cargante, el chico o la chica (normalmente no "chaval") estudioso, trabajador e intelectualmente inquieto. Nuestra sociedad, sobre todo en los ámbitos con más glamour juvenil o en los que se quiere dar una imagen desenfadada que se asocia a lo juvenil, prefiere la astucia del aprovechado a la inteligencia o al esfuerzo del buen estudiante. En estas circunstancias, ¿cómo extrañarse de que nuestros alumnos obtengan calificaciones mediocres en los estudios comparativos de ámbito internacional? Es más popular, y no sólo entre los amigos del barrio, el estudiante que hace gala de ignorar los más elementales conceptos del cálculo o un léxico que vaya más allá de media docena de términos de jerga supuestamente juvenil, que aquel que ha conseguido cierta destreza en matemáticas o en lenguaje. ¿Qué pueden hacer miles de profesores que se esfuerzan en inculcar a sus alumnos el gusto por el saber, o legiones de sesudos expertos ministeriales que debaten cómo mejorar la situación, ante unos minutos de convincente y desenfadada disuasión por parte de personajes públicos admirados por los jóvenes? Se puede y se debe estudiar la organización de la escuela en Finlandia o Japón, que son casos de países con un envidiable nivel educativo, pero quizá las mayores diferencias estén fuera de la escuela y no dentro. En esos países, por poner un ejemplo, es sencillamente inimaginable la sola idea de copiar en un examen, mientras que sabemos que esa actividad ha generado entre nosotros una pujante industria que suscita la admiración de la sociedad adulta. Quizá muchas de las personas que contribuyen, en muchos casos sin proponérselo, a la buena conciencia de los aprovechados, se les llame "chavales" o de otro modo, confrontadas a los resultados no del todo admirables de nuestro sistema educativo, se muestren preocupadas y comprendan su trascendencia, pero no acierten a establecer relación alguna con lo que dicen cuando hablan de "otras" cosas, como por ejemplo lo muy divertido que es ser joven y no dar golpe.
martes, 20 de noviembre de 2007
Huelga día 22
El Sindicato de Estudiantes, envía una carta a todos los padres y madres de los alumnos del IES, explicando el por qué de la huelga del día 22 y la manifestación que saldrá de Legazpi a las 12:00 y que está autorizada por la delegación de gobierno.
Como sabeis esta convocatoria es por el asesinato de un chico de 16 años en Vallecas.
La manifestación cuenta con el apoyo de la FAPA "Francisco Giner de los Ríos"
los sindicatos de profesores FETE-UGT, CCOO y STES
Las asociaciones de vecinos de Vallecas, Izquierda Unida y el PCE.
Los alumnos de 2º Ciclo de ESO y los de bachillerato, tienen derecho a huelga siempre que estén debidamente autorizados por sus padres.
Un saludo
Como sabeis esta convocatoria es por el asesinato de un chico de 16 años en Vallecas.
La manifestación cuenta con el apoyo de la FAPA "Francisco Giner de los Ríos"
los sindicatos de profesores FETE-UGT, CCOO y STES
Las asociaciones de vecinos de Vallecas, Izquierda Unida y el PCE.
Los alumnos de 2º Ciclo de ESO y los de bachillerato, tienen derecho a huelga siempre que estén debidamente autorizados por sus padres.
Un saludo
lunes, 12 de noviembre de 2007
Siglo XXI
Alguien dijo "Renovarse o morir". Vamos a renovarnos y vamos a adaptarnos a este siglo XXI.
En este blog que entre todos haremos crecer y ganar en interés podemos conseguir aquello que colectivamente queramos.
Tengo algunas ideas de temas de interés como legislación, psicología, pedagogía, medicina, actualidad, pero seguro que teneis mejores ideas....¡¡¡¡ANIMATE Y PARTICIPA!!!!
En este blog que entre todos haremos crecer y ganar en interés podemos conseguir aquello que colectivamente queramos.
Tengo algunas ideas de temas de interés como legislación, psicología, pedagogía, medicina, actualidad, pero seguro que teneis mejores ideas....¡¡¡¡ANIMATE Y PARTICIPA!!!!
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